domingo, 3 de diciembre de 2017

Tras el sueño del lince



Viaje a la Sierra de Andújar


Uno de mis primeros recuerdos en la memoria es ver a mi padre trabajando como taxidermista para poder ganar un dinero extra y sacar adelante a la familia. Como no tenia taller lo hacia en nuestra propia casa, por lo que durante mi niñez tuve la oportunidad de ver pasar por mi casa cientos de animales de todo tipo.


Hoy sé que no era un trabajo que le gustara, sin embargo lo hacia con respeto y de alguna manera intentaba con orgullo dar a los animales una segunda “vida”.


Recuerdo que solía pasar las horas enteras viendole trabajar en su sillón, poniendo todo su empeño en conseguir transformar un cadáver en un animal de apariencia casi natural.


Este hermoso animal no debería haber muerto me decía con tristeza mientras naturalizaba un magnifico macho de lince ibérico, No soy dios y no puedo devolverle la vida… pero voy a hacer que parezca tan real, tan vivo, tan bello,  que cuando lo vea su asesino, se avergüence de haberlo matado.


Yo no sé si consiguió que el cazador se arrepintiera… pero mi padre abandono el oficio de taxidermista y se convirtió en ganadero.


Para mí aquellas palabras unido a la visión de aquel lince perfectamente naturalizado en posición de acecho y al que mi imaginación veía en múltiples desenlaces, dejo en mi una fuerte impronta naturalista además del sueño que me ha acompañado durante toda mi vida, el de ver aquel animal vivo, salvaje y moviéndose libremente en su hábitat.


Durante todos estos años como fotógrafo y observador de la vida silvestre, cada vez que hacia esperas en el campo intentando fotografiar cualquier especie, siempre tenia presente el sueño y la ilusión de ver pasar en cualquier momento al gran gato delante de mi.


Como veía que los años pasaban y los linces no venían a mí, no me quedo más remedio que ir a buscarlos. Y para ello creo que no hay mejor sitio que el Parque Natural de la Sierra de Andújar.


No suele ocurrir con mucha frecuencia pero a veces los sueños se convierten en realidad.
Tuvimos la suerte de observar hasta cinco ejemplares distintos y por si fuera poco, conseguimos fotografiar a algunos de ellos.


Ha sido una enorme satisfacción personal que he tenido el gusto de compartir con mi familiar y amigo Antonio Cabrera, al que debo agradecer encarecidamente su apoyo logístico y su inestimable ayuda en el campo, sin la cual estoy seguro que no lo habría conseguido.

Area de descanso El Jabalí

























El parque me ha encantado y da cobijo a una innumerable cantidad de animales a los que desgraciadamente no he tenido tiempo de prestar la suficiente atención. Aunque a veces los tenia tan cerca que resultaba difícil resistirse.



Basilica de la Virgen de la Cabeza
Basilica de la Virgen de la Cabeza

Embalse del Encinarejo

Mirador del Peregrino
Vistas desde el Mirador del Peregrino





No quiero que nadie se llame a engaño a través de las fotos de este blog.
Según nos dijeron en la oficina de información, no es nada sencillo ver linces en libertad y mucha gente se pasa semanas enteras sin ver ni uno.
Simplemente, parece ser que nosotros tuvimos un golpe de suerte o bien la suerte del principiante según nos dijeron.

1 comentario:

  1. Hola Jesus , hacía mucho que no visitaba tu blog. Me alegro mucho que hayas tenido la suerte de fotografiar a ese hermoso animal que es el lince.Un abrazo

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